Excursiones
con narración
de la historia ,
comidas caseras
y clases de relajación
Somos
una familia que hemos decidido vivir una vida sencilla, intentando,
siempre cuando es posible, fluir con la naturaleza y todos sus recursos,
con la conciencia que hemos de tener un agradecimiento profundo
por todo lo que usamos para nuestra sobrevivencia, sin abusar, así
contribuyendo a la harmonía y bienestar de nuestro planeta.
Criar a nuestro hijo con
una minusvalía (agenesis sacral) nos está abriendo a
un mundo nuevo de perspectivas . De alguna manera no tenemos opción
mas que luchar día tras día con todas las dificultades
que se van presentando. El trasladarse de un hospital a otro, luchando
con infecciones recurrentes, buscando lo mejor para nuestro hijo es
una lucha permanente que nos hace apreciar hasta las cosas mas sencillas
que la mayoría las toma por garantizadas.
De esta manera y viéndolo de forma positiva estamos reemplazando
nuestro egoísmo por nuestro deber y responsabilidad como padres.
Después de todo, ¿que es la vida sino un aprendizaje
permanente?